Acerca de la Cineasta – Carolyn Kallenborn

Carolyn Kallenborn es una profesora asociada en el departamento de estudio de diseño de la Universidad de Wisconsin-Madison, EUA. Desde el 2004, ella ha trabajado con artesanos en los Valles Centrales de Oaxaca. La inspiración por sus trabajos de arte provienen del rico intercambio de ideas y cultura a través de la colaboración y la enseñanza/aprendizaje con los artesanos de Oaxaca. En 2012, su exposición “Tormentas y Sueños” fue mostrada en el Museo Textil de Oaxaca. Ella es la creadora y productora de Vidas Entretejidas, el cual es un documental que celebra el arte de los tejedores zapotecos en Oaxaca, México. La película fue lanzado en el 2011

 

TV interview image

Entrevista de televisión acerca de la exposición “Tormentas y Sueños” en el Museo Textil de Oaxaca

 

Programa de estudios de Diseño Universidad de Wisconsin–Madison

http://www.sohe.wisc.edu/etd/

 

rose petals

 

POR QUÉ QUISE HACER ESTA PELíCULA

 

Como artista, todos mis trabajos son muy personales. Aunque la forma puede variar de la escultura a teñir y coser tela a una instalación o Una película, mi trabajo siempre se origina de una historia o experiencia que quiero compartir. Puedo crear obras como poesía visual, para no recrear literalmente una escena o historia, sino para evocar cómo se siente algo. Lo que he escrito abajo, no esta en el guión, sino más bien es mi motivación personal para crear este película.

 

Cuando estoy en Estados Unidos parece que ese pensamiento de la muerte, y ciertamente el pensamiento de nuestra propia muerte, es un tema que solemos evitar. En todos los aspectos nos protegemos del peligro y la muerte. Vendemos carne que no tiene huellas del ser que un día fue. Embalsamamos y enterramos nuestros muertos con el pensamiento de que sus cuerpos permanecerán intactos. A veces parece que tratamos de engañarnos a nosotros mismos pensando que si no miramos la muerte entonces tal vez realmente no vendrá.

 

En mis años de estar viajando a Oaxaca, me dí cuenta que la muerte y el peligro son una parte aceptada en la vida diaria. La gente se sube en la batea de las camionetas todo el tiempo, sobre las banquetas las tapas de las alcantarillas se dejan abiertas y la gente lanza cohetes justo cerca de sus cabezas durante las fiestas. Enteros, pollos desplumados y cabezas de cerdo se cuelgan en los puestos del mercado. La imagen icónica de “La Catrina”, el humorístico y elegante esqueleto vestido con ropa de lujo, es omnipresente.

 

Mis amigos Oaxaqueños hablan alegremente de “Los Muertos” describiendo las grandes pinturas de arena, y los elaborados altares arreglados para la festividad cuando los muertos regresen para festejar con la vida. Estoy cautivada por las historias y las fotos de la festividad donde la gente se sienta al lado de las tumbas a las 2:00 de la mañana y comparten recuerdos de sus familiares que se han ido, juegan a las cartas y tienen un día de campo junto a las tumbas. Es una temporada que es de júbilo y de tristeza, doloroso y hermoso.

 

Quiero compartir la historia del Día de los Muertos ya que es una hermosa y poética visión alternativa de la muerte y nuestra relación con nuestros seres queridos que han partido. Como una invitación a pasar unos días cada año para reconocer y honrar la muerte y a los muertos, la celebración enfatiza la importancia de disfrutar profundamente la vida pues se nos recuerda que no estaremos aquí por siempre.